Una adolescente de Baltimore en los años 60 logra sumarse al equipo de bailarinas de un show televisivo, donde disputará amor y éxito con una rival y, a la vez, lanzará una cruzada en contra de la discriminación racial con la ayuda de su voluminosa madre.
El insaciable apetito de Hollywood por rehacer historias ha dado origen a un curioso grupo de obras: las adaptaciones de adaptaciones, del cual esta película (adaptación de un exitoso musical de Broadway que es, a su vez, adaptación de un film de culto de 1988) forma parte.
Si las "remakes" cargan siempre con la cruz de ser comparadas con las obras que las inspiraron, en este caso la carga es doble. El musical, ganador de ocho premios Tony, se había presentado en siete países y llevaba ya cinco años años en cartel en Broadway en el momento del estreno de esta versión. En tanto, el film original, dirigido por el inclasificable John Waters, es ya considerado una obra de culto.
Entre las principales novedades se destaca un elenco de famosos, encabezado por la llamativa inclusión de John Travolta en el rol de la madre de la protagonista, papel que en el film de 1988 había encarnado el travesti Divine. Precisamente ese cambio es la prueba que algunos críticos señalaron tras el estreno al acusar a esta versión de "limpiar" de sensibilidad gay la creación de Waters, aunque la reacción general de crítica y público en los estados Unidos ha sido favorable.
Michelle Pfeiffer, Christopher Walken, la rapper Queen Latifah y la estrella de High School Musical, Zac Efron, también forman parte de la obra.