Absurda vuelta de tuerca alrededor de El graduado, el celebrado film que Mike Nichols rodó en 1967 con Dustin Hoffman y Ann Bancroft en los roles principales.
Casi 40 años más tarde, y sin la presencia de los nombres más importantes del equipo original, los personajes se reencuentran para extender su juego de seducción a una nueva generación familiar. Kevin Costner ocupa el lugar de Hoffman y Shirley MacLaine, el de Bancroft -muerta en junio de 2005-. Pero el cuidado tono de comedia dramática y la crítica feroz a instituciones como la familia y el matrimonio que dieron al film de Nichols estatura de clásico están ausentes aquí, y solo queda el morbo de los flirteos intergeneracionales.
Cierto relieve en los nombres del elenco -Jennifer Aniston, Mark Ruffalo, Mena Suvari- no logra mejorar la situación de este film parásito.