Nico, un adolescente argentino cuyos padres han muerto en un accidente de aviación, se mueve con dificultad en un curioso y disfuncional entorno afectivo: Fran, un hermano mayor con el cual mantiene una veterinaria y que actúa como si nada hubiera ocurrido; Santi, un amigo que lo arrastra contra su voluntad por un camino de creciente delicuencia; y Luchi, una chica que le atrae pero con la cual no sabe cómo desarrollar una relación.
El segundo film de Ezequiel Acuña -al igual que su debut, Nadar solo- tiene su foco en uno de los temas favoritos del cine independiente argentino de comienzos del siglo XXI: la desorientación adolescente.
Más sólido técnicamente que en su film anterior, Acuña cuenta con el apoyo de un elenco de actores jóvenes poco conocidos pero eficaces: Ignacio Rogers, Santiago Pedrero (Nadar solo, No sabe / No contesta (NS/NC)), la chilena Manuela Martelli (Machuca) y Carlos Echevarría (Garage Olimpo).