El holandés Pieter Jan Brugge, productor de éxitos como Bajos instintos y El informe Pelícano, debuta como director con este estudio de personajes y relaciones alrededor del secuestro de un rico empresario en Pittsburgh (Robert Redford) por parte de un ex empleado suyo (Willem Dafoe).
El argumento, propio de un thriller, es usado por Brugge para construir un contrapunto dramático entre el diálogo de secuestrador y rehén y la angustiosa espera de la esposa de la víctima, encarnada por Helen Mirren, que -a medida que avanza la investigación-, va descubriendo que su matrimonio no es lo que ella creía.