Un asesino a sueldo (Tom Cruise) obliga a un inocente taxista (Jamie Foxx) a llevarle por Los Angeles durante una noche en la cual debe ejecutar varios crímenes.
Mezcla de film noir, road movie y cine de diálogo realizada con mano hábil por el especialista en policiales Michael Mann, además de presentar por primera vez a Cruise en un rol de villano (sin las ambigüedades de sus papeles en Entrevista con el vampiro o Magnolia) tiene el mérito de ser un interesante estudio de género, moral y estilo, con una intensa representación visual del Los Angeles nocturno.
En el elenco destacan Jada Pinkett Smith como una fiscal que conoce casualmente al taxista y el español Javier Bardem en el rol de un narcotraficante. Filmada en un 80 por ciento con vídeo digital de alta definición.