La directora y guionista Rebecca Miller -hija del dramaturgo Arthur Miller y la fotógrafa Inge Morath y esposa del actor Daniel Day-Lewis- adapta en su segundo largometraje tres cuentos de su puño y letra sobre sendas mujeres jóvenes en momentos de crisis personal.
La sexy Delia (Kyra Sedgwick) huye con sus hijos de un marido violento; Greta (Parker Posey), asfixiada por la sombra de su exitoso padre y la compañía de un esposo amable pero insulso, intenta alcanzar reconocimiento como editora de libros; Paula (Fairuza Balk), embarazada e incomprendida por su familia, conoce por casualidad a un adolescente en una situación tan desesperante como la de ella.
La obra, de bajo presupuesto y con un cuidado aspecto de film intelectual y progresista, tuvo una gran recepción en el festival de cine independiente de Sundance, donde obtuvo el Gran Premio del Jurado y otro a la mejor fotografía (realizada por Ellen Kuras en formato digital).
Como en otros film de estas características, hay buenas actuaciones, drama con toques de comedia (sobre todo en el episodio de Posey) y un cierto exceso de influencia literaria en el guión, notable en la organización de las historias en capítulos y en el abuso de una voz narradora.