Un charlatán pseudointelectual recluta una galería de personajes bizarros y alquila una habitación a una aparentemente inofensiva anciana para planear y ejecutar el golpe perfecto.
Tras años de parodiar géneros, los hermanos Joel Coen y Ethan Coen realizan su primera remake, una comedia policial basada en El quinteto de la muerte, un clásico del cine británico de los años 50, dirigido por Alexander Mackendrick.
Los Coen introducen varios cambios respecto del original: cambian los años 50 por la actualidad, Londres por el Sur del Mississippi y el humor refinado por la exageración típica de su cine, y reclutan para su experimento a uno de los actores más populares de Hollywood, Tom Hanks, para encargarse del protagónico que en la primera versión hizo Alec Guinness.
La música -como en otro film de los Coen ambientado en el Sur estadounidense, ¿Dónde estás hermano?- está a cargo del músico folk T-Bone Burnett, quien -como en el trabajo anterior- recorre las raíces de la música popular estadounidense (en este caso, principalmente el gospel).
Primer film de los Coen en que ambos comparten cartel como directores y productores; anteriormente, Joel figuraba como director, Ethan como productor y ambos como guionistas.