Un asesino a sueldo de Brooklyn es enviado a la Argentina a cumplir su última misión: dar muerte a un general retirado. Parco, enigmático, obsesivo hasta el desequilibrio, pasa más tiempo del previsto en Buenos Aires y se deja seducir por el tango y una instructora de esa danza que conoce en un club.
Cuarto trabajo tras las cámaras del actor Robert Duvall, discurre entre el crimen y el drama romántico intentando, más que hacer foco en alguna de estas líneas narrativas, explorar los miesterios del tango y el interior de este profesional de la muerte.
Desparejo, el film -también escrito, producido y protagonizado por Duvall- es antes que nada un vehículo para que el actor canalice su propia devoción por el tango y por su pareja en la vida real, la argentina Luciana Pedraza, quien debuta en la actuación encarnando a la profesora de danza.