Caótico pero potente documental sobre el uso incontrolado de armas de fuego en la sociedad estadounidense. Premiado con el Oscar al mejor largometraje documental de 2002, ese mismo año se convirtió en la primera obra de su género desde 1956 que logra exhibirse en Cannes, donde recibió una distinción especial del jurado.
Acusado de demagógico y manipulador por algunos y celebrado por otros como directo y honesto, el film es un "tour de force" por las ideas y preocupaciones del provocativo director Michael Moore.
La película mantiene la receta de Roger and Me, la obra que diera fama a Moore en 1989: utilizar los recursos propios del documental cinematográfico y el reportaje televisivo para construir una suerte de show unipersonal en el cual el protagonista -el propio Moore- cuestiona a la sociedad de su país con mucho desenfado y humor.
Tomando como punto de partida una masacre en un colegio consumada por dos estudiantes, Moore pasea su cámara por una serie de episodios tan cotidianos como asombrosos: el cineasta se hace cliente de un banco y obtiene un arma como regalo, luego muestra cómo las grandes tiendas ponen munición al alcance de adolescentes y hasta pone en ridículo durante una entrevista al actor Charlton Heston, presidente de la poderosa Asociación Nacional del Rifle y promotor del uso civil de armas de fuego.