A los 66 años, a Warren Schmidt le cambia la vida: apenas se jubila, su esposa -con la que estuvo casado 42 años- fallece inesperadamente. Aunque en principio resignado a esperar la muerte, se propone, en el tiempo que le quede, hacer lo que tenga ganas.
El film de Alexander Payne (también guionista de la historia) descansa sobre el enorme talento de Jack Nicholson, quien personifica a un hombre huraño, insensible y mezquino hasta con su propia hija, que encuentra el afecto en la correspondencia que mantiene con un niño de Tanzania.
Acompañado por un sólido elenco de actores secundarios liderado por Kathy Bates, Nicholson se luce (y mucho) en un nuevo retrato de la clase media estadounidense.