Enorme sorpresa se lleva el hombre cuando despierta flotando en un bote en el Mediterráneo: no solo tiene increíbles poderes -pelea a lo Bruce Lee, habla fluidamente varios idiomas y conduce como pocos-, sino que además tiene dos heridas de bala en su espalda, un número de cuenta bancaria metido debajo de la piel y una memoria en blanco, incapaz de recordar algún dato de su pasado.
Con un argumento de espionaje bastante convencional -basado en un film homónimo escrito para televisión y, a su vez, en una novela de Robert Ludlum-, el director Doug Liman, surgido en la escena independiente, construye un thriller energético, con varios giros sorprendentes, un romance tierno y un suspenso bien manejado que da vigor al relato.
El protagonista es Matt Damon -en otro buen trabajo protagónico- y lo acompaña Franka Potente, la joven actriz alemana de Corre, Lola, Corre.