Joaquín, un joven estudiante de cine, vive dos días a puro problema. Mientras uno de sus amigos le pide su auto prestado para ir a buscar una novia, otros dos lo "ayudan" a trasladar el piano de su hermana a la casa de su abuelo. En tanto, conoce a Laura, con quien vivirá encuentros y desencuentros.
Estructurada en varias secuencias no necesariamente cronológicas, la segunda película de Fernando Musa (Fuga de cerebros) vuelve a tener como protagonistas a un grupo de jóvenes de Buenos Aires.
El film intenta ser un reflejo de la juventud de poco más de veinte años, aunque es poco más que una comedia con cierta frescura y diálogos graciosos.
Realizada en 2001, la presencia de Mariano Martínez -el galán de moda en la Argentina en el momento del estreno- sirve de carnada para atraer a la audiencia.