Policía de profesión, ruda, malhablada y de pasado turbio, Cassie Mayweather llega sola a un extraño pueblo a resolver el asesinato de una joven inocente. Los autores del crimen se conocen pronto: dos adolescentes psicópatas que pretenden demostrar su inteligencia superior cometiendo un asesinato "perfecto".
La película oscila entre el thriller convencional -la trama relacionada con la investigación policial- y la exploración de las perversas mentes de los dos asesinos, con una desfortunada prevalescencia de la primera línea temática, que involucra a Sandra Bullock -protagonista y productora ejecutiva del film-.
Aunque libremente, la historia se inspira en el caso real de Leopold y Loeb, ocurrido en 1924 y varias veces recreado por el cine.
Con este trabajo, el director Barbet Schroeder vuelve a su línea de cine más industrial, tras su interesante propuesta independiente La virgen de los sicarios.