Un proscripto en la búsqueda de los asesinos de sus padres se incorpora a una diligencia que debe cruzar un peligroso territorio indio. En el carruaje también viajan una serie de personajes arquetípicos: una prostituta, un médico alcohólico, un jugador empedernido, un vendedor timorato, un respetable banquero y una mujer embarazada.
Considerado por muchos como el primer western “moderno”, marcó la primera colaboración del célebre actor John Wayne con John Ford. Además, fue la primera de las obras del cineasta rodadas en el imponente Monument Valley, donde realizaría varios de sus westerns siguientes.
Producida por el independiente Walter Wanger y con guión del notable Dudley Nichols, la película es una traslación al territorio del Oeste de Bola de sebo, el relato de Guy de Maupassant.
El film propone una notable utilización del contraste entre el microcosmos cerrado de la diligencia y el paisaje abierto e imponente, recurso que alcanza su clímax en la secuencia del ataque de los indios.