Tom Cody, un joven duro y rebelde, vuelve a su ciudad para rescatar a su ex novia, una cantante de rock que fue secuestrada por una banda de motociclistas del vecino barrio de Battery.
Clásico moderno del cine de acción y aventuras, Calles de fuego mezcla con habilidad las reglas de varios géneros, entre ellos el western, los films sobre pandillas y la ópera rock. El resultado es, como bien describe la frase que aparece en el principio de la película, "una fábula de rock 'n roll" que, sin estar basada directamente en una historieta, logra capturar como pocos films el espíritu del cómic.
En un elenco de actores por entonces poco conocidos sobresalen Diane Lane como la cantante, Rick Moranis como su representante y Willem Dafoe como el líder de los malos. Pese al culto que generó esta obra, su protagonista, Michael Paré, quedó relegado a films de acción de bajo presupuesto.
Esta película, considerada por muchos la mejor obra del cineasta Walter Hill, se destaca por su dirección de arte, que recrea un mundo artificial de bares y callejones en una época a la vez retro y futurista, y por la banda de sonido compilada por el afamado guitarrista Ry Cooder, habitual colaborador de Hill, que resume las tendencias del rock y el pop estadounidense de los años ochenta.