La historia de una relación crecientemente incestuosa entre una exitosa cantante estadounidense de ópera y su hijo adolescente que, conflictuado por la ausencia de su padre muerto, se va haciendo adicto a la heroína.
Varias de las constantes del cine del italiano Bernardo Bertolucci se dan cita en este film: el tema del familiar ausente, una actitud no convencional ante el amor y el sexo y la mezcla preciosismo visual decadente y montaje operístico, que alcanza su clímax en la impactante secuencia final.
Pensada para incomodar, esta película sufrió graves problemas de censura en muchas partes del mundo y, en reiteradas ocasiones, se la exhibió con varios minutos menos que la versión original.