Última película de Pasolini antes de su inesperado asesinato, en la que el realizador traslada la acción de la clásica y provocativa novela del Marqués de Sade a la República fascista de Mussolini de la Italia de 1944.
El film se centra en las humillaciones y torturas de todo tipo que sufren jóvenes de ambos sexos en una suntuosa villa por parte de varios representantes de la clase alta y la aristocracia.
Según el propio director, se trata de una metáfora sobre el fascismo, pero sus excesos (violencia sexual sin límites, ingestión de materia fecal) y la escasa resistencia opuesta por las víctimas propone también otras lecturas.
Un film de difícil visión, definitivamente no apto para todos los gustos.