Segundo título de la “trilogía de la caballería” (el primero es Sangre de héroes, de 1948, y el último Río Grande, de 1950), acerca de la última misión que debe desarrollar un capitán estadounidense antes de su inminente retiro.
Más que una historia determinada, el film -rodado en Monument Valley- narra diversos incidentes militares con el habitual estilo digresivo de John Ford en sus películas de posguerra, al mismo tiempo que ofrece una mirada sobre los cambios que se van produciendo en los Estados Unidos.
La iluminación en color de Winton Hoch ganó un Oscar.