Una pequeña localidad costera de Escocia, conservadora y de profunda severidad religiosa, asiste contrariada en los años 70 a la boda de la autóctona Bess con Jan, un forastero empleado en una plataforma petrolífera. Pese a los primeros momentos de felicidad y de descubrimiento del sexo por porte de Bess, su inestabilidad mental y la presión social conspiran contra un matrimonio que deviene inevitablemente en tragedia.
Tras el éxito en el circuito independiente de su film anterior, Europa, Lars Von Trier accede a los primeros planos del cine europeo gracias a esta película, merecedora de muchos premios y notables críticas.
Sustentado en la gran interpretación de Emily Watson, debutante como actriz en este film, Contra viento y marea se articula en ocho episodios y un prólogo a través de los cuales el director somete a su personaje a un doloroso proceso de martirio, que desnuda una desafiante mezcla de religión y perversión, además de un melodramatismo extremo que continuaría desarrollando en obras posteriores.
La crudeza del film se acercienta con el uso de la cámara en mano y la prescindencia de artificios en la narración, anticipando el surgimiento del moviento "Dogma".