Una obsesiva investigadora científica se postula ante el gobierno estadounidense para hacer un riesgoso viaje estelar en busca de vida extraterrestre, pero enfrenta la incredulidad del jurado que debe evaluarla, la presión de otro competidor y sus propios miedos, al tiempo que desarrolla una relación amorosa con un especialista en temas religiosos.
Curiosa mezcla de drama existencial y thriller de ciencia-ficción basada en una novela del popular divulgador de temas astronómicos Carl Sagan, también coproductor de esta película, quien falleció durante el rodaje.
La producción está sembrada de nombres de éxito, como el director Robert Zemeckis, la protagonista Jodie Foster y los secundarios Matthew McConaughey, Angela Bassett, James Woods y John Hurt.
Sin embargo, pese a su gran presupuesto -90 millones de dólares- y su acumulación de estrellas, el film se ve ahogado por su pretencioso argumento, que coquetea con temas filosóficos y al mismo tiempo impone en la trama giros inverosímiles, propios de films de puro entretenimiento.
En el elenco aparecen numerosas figuras públicas contemporáneas interpretándose a sí mismos, como los periodistas Larry King y Bernard Shaw y el animador televisivo Jay Leno. Además, en una escena editada digitalmente aparece junto a la protagonista el entonces presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton. También hace una breve intervención el ex galán juvenil Rob Lowe.