Separado de su mujer y suspendido de la policía, John McClane deberá evitar que un terrorista haga explotar la ciudad de Nueva York. Para evitarlo, el protagonista y un ocasional compañero, tendrá que encontrar la solución a una serie de acertijos que el criminal dispersará por toda la ciudad.
Autodenominado Simon, el activista -personificado por Jeremy Irons en lo que podría considerarse como su primer papel de "malo"- es el hermano de Hans Gruber, a quien McClane eliminó en el primer film de la saga.
Juntos como en la película que inició la serie, Willis y McTiernan, esta vez con Irons y Samuel L. Jackson como aliados, contruyen una película no con tanta acción, pero sí con mucho sarcásmo e ironía, como marca la tendencia del género en la década del 90.