Un niño de la comunidad Amish se convierte en testigo involuntario de un asesinato ocurrido en Filadelfia. El pequeño, que viaja junto a su madre, es descubierto por los criminales, que comienzan a perseguirlo. Un policía los ayuda, pero resulta herido. La mujer y el niño deciden llevar al agente hasta el pueblo en el que viven para curarlo y protegerlo de los asesinos.
El policía, entonces, deberá adaptarse (e integrarse) a las rigurosa y ascética cultura Amish. Paralelamente, comenzará a enamorarse de la madre del niño. Pero los criminales llegarán a la comunidad para silenciar al pequeño testigo.
Primer trabajo del australiano Peter Weir en Hollywood, el film combina el suspenso con el drama romántico, fórmula que el director había experimentado en El año que vivimos en peligro.
Por esta película Harrison Ford, el protagonista, recibió su única nominación al Oscar. El actor y el director volvieron a trabajar juntos en La costa mosquito.