En 1860, Anna Leonowens, una institutriz inglesa y viuda, llega a Siam para educar a los hijos del rey Mongkut. El choque de culturas hará que el rey y la docente tengan fuertes discusiones sobre lo que deben o no deben aprender los pequeños príncipes. Sin embargo, el amor zanjará las diferencias.
Paralelamente, y como parte casi central del relato, el rey (con la ayuda de la institutriz) deberá enfrentar una conspiración por parte del embajador británico, quien pretende iniciar una guerra entre Siam y una nación vecina.
El film es una (pobre) remake del clásico El rey y yo, comedia musical que en 1956 protagonizaron Yul Brynner y Deborah Kerr. En esta oportunidad, el director decidió obviar lo elementos de comedia y armó su versión desde un costado político, lo que le costó varios problemas con el gobierno tailandés, que prohibió el estreno de la película en ese país, y algunas protestas de los ingleses.
Los protagonistas son Jodie Foster, incómoda en el papel de una femenina heroína romántica, y Chow Yun-Fat, actor fetiche de John Woo y una suerte de Tom Cruise del Lejano Oriente y que desembarca en una producción hollywoodense por primera vez.