Un investigador de seguros busca al violador y asesino de su esposa. Pero durante el crimen resultó herido en la cabeza y perdió la capacidad de recordar todo lo que sucede después del hecho, por lo cual se ayuda con polaroids, notas y tatuajes para retener datos importantes.
Film independiente de guión complejo y experimental, se apoya en la afección de su protagonista para narrar: comienza por el final y reconstruye su historia hacia atrás, obligando al espectador a enfrentar los mismos problemas de percepción que aquejan al personaje.
Este giro sitúa a la obra en la línea de otros policiales que dan una vuelta de tuerca al género mediante la confusión deliberada del espectador, como Simplemente sangre y Los sospechosos de siempre.
Segundo film del británico Christopher Nolan, tuvo un recorrido triunfal por numerosos festivales en los Estados Unidos y Europa: Sundance, Sitges, Deauville, Chicago, etc.