Como consecuencia de su éxito televisivo -que derivó en varios discos y multitudinarias puestas teatrales durante las vacaciones de invierno, además de revistas y álbums de figuritas-, el programa Chiquititas decidió probar suerte en la pantalla grande. Los huerfanitos mejor vestidos de la Argentina, siempre tutelados por la mirada de Cris Morena, su creadora, llevan sus sufrimientos al sur argentino.
Belén, personaje recreado por Romina Yan (hija de la productora y primera protagonista del ciclo), emprende un viaje en busca de unas misteriosas piedras azules que la ayudarán a completar su historia personal. La magia, el amor, la fantasía y la maldad van apareciendo en su recorrido, durante el que empieza a trabajar en un hogar de huérfanos, personificados por los mismos niños que trabajan en la televisión y el teatro.
Ellos también viven sus respectivas historias de amor, tienen encuentros con duendes y protagonizan algunas travesuras.