Jeff Lebowski es un hippie nostálgico que vive en California y se pasa el día holgazaneando o saliendo con sus amigos del bowling. Un día, dos matones se aparecen en su casa y lo secuestran, confundiéndolo con un millonario con su mismo apellido y cuya esposa le debe un millón de dólares a un mafioso.
Desde este punto de partida, los hermanos Coen vuelven -como en Fargo- a centrar el eje de la película en un secuestro. Con dósis de comedia musical, humor delirante y policial negro, el film está inspirado vagamente en El sueño eterno, de Raymond Chandler.
Acostumbrados a trabajar con los mismos actores, aquí vuelven a aparecer John Goodman, Steve Buscemi y Peter Stormare. Flea, el bajista de los Red Hot Chilli Peppers, también formó parte del elenco del film.