Truman Burbank -empleado de una compañía de seguros- vive en un apacible pueblo del interior de los Estados Unidos. Lleva una existencia tranquila y perfecta hasta que descubre que su vida, desde que nació, es el eje de un exitoso programa de televisión que se ve en todo el mundo.
El australiano Peter Weir reflexiona sobre la importancia y la influencia de la televisión en la sociedad y propone una emotiva defensa de las libertades individuales.
Aplaudida por la crítica de todo el mundo, la película recibió sólo tres nominaciones para el Oscar: Mejor director, Mejor actor de reparto y Mejor guión original. Pese a que la Academia de Artes y Ciencias no nominó a Jim Carrey, para muchos este fue el mejor trabajo de la carrera del actor.
La trama de la película inspiró a los productores holandeses de Endemol para crear el programa televisivo Gran Hermano, en el que varias personas son encerradas en una casa durante muchos días y son filmadas las 24 horas.