Dos arqueólogos que buscan la tumba de la princesa egipcia Ananka se topan, por accidente, con un espíritu en forma de momia que vigila el sepulcro de la monarca y hará todo lo posible para evitar su profanación.
Segunda parte de la saga iniciada en 1932 con Boris Karloff como protagonista, la película intentó -ocho años después- repetir el éxito (sin conseguirlo) de su predecesora.
Le sucedieron La tumba de la momia (1942) y La princesa y la momia (1944).
En 1999, el monstruo volvió al ataque de la mano de La momia y en 2001 con El regreso de la momia.