Diana y David son un pareja muy enamorada. Ella vende propiedades y él es un inquieto arquitecto que está construyendo una casa para ambos. Pero diferentes problemas hunden al matrimonio en una crisis económica y la la salida que encuentran es revertirla en los casinos de Las Vegas.
Previsiblemente, la suerte no acompaña a Diana y David. Hasta que conocen a un magnate que ofrece un millón de dólares por pasar una noche con ella.
El polémico ofrecimiento y sus pormenores en la prensa son el eje y el único argumento que sostiene a esta película de Adrian Lyne, quien ya había generado revuelo con Nueve semanas y media y Atracción fatal, y posteriormente lo haría con la fallida Lolita. Con más o menos aciertos, Lyne repite en todas sus obras la misma fórmula: sexo y algo de debate moral.