Tres jóvenes de clase media de París sueñan con radicarse en los Estados Unidos, donde planean abrir una boutique. Para eso, y utilizando a la mujer del grupo como carnada, asaltan a hombres mayores en sus casas.
Sus proyectos se complican cuando en uno de sus asaltos ocurre una muerte accidental e interviene la policía.
Enrolado dentro de una línea crítica de la cinematografía francesa, Bertrand Tavernier utiliza su film para reflejar su opinión sobre los efectos de la sociedad de consumo entre los jóvenes de su país.