El hotel del millón de dólares conjuga la obsesión del alemán Wim Wenders por la música cool, las almas perdidas y la cultura "trash" estadounidense.
El film abre con Tom Tom (Jeremy Davies) saltando desde el techo de un tugurio de mala muerte llamado, irónicamente, El Hotel del millón de dólares, ubicado en un barrio bajo de Los Angeles. En un extendido flashback, Tom Tom rememora la investigación sobre el asesinato de Izzy Goldkiss (Tim Roth), estrella de rock e hijo de un magnate de los medios, quien también cayó desde el hotel. El agente del FBI Skinner (Mel Gibson) investiga su muerte y descubre que el hotel está repleto de huéspedes marginales y perdedores.
Al igual que en Until the End of the World (1991), Wenders da especial importancia a la banda de sonido, que cuenta con temas de Bono, Daniel Lanois y Brian Eno. La película ganó el Oso de Plata en el Festival de Berlin pero fracasó comercialmente, en parte por las malas críticas y por las declaraciones públicas de Mel Gibson sobre lo aburrida que le pareció.