Historia de amor entre personas maduras, que encuentran en sus soledades el puente que une las muchas diferencias que los separan, de carácter, de religión, de cultura, de situación social.
Festejada realización del argentino Eduardo Mignogna, tierna, elegante y de diálogos atractivos, llevados adelante por dos actores ideales para esos roles como Norma Aleandro y Federico Luppi.
La película ganó el Goya español a la Mejor Película extranjera y Aleandro obtuvo, además, el premio a la mejor actriz en el Festival de San Sebastián.