Una nueva adaptación cinematográfica de un libro de Stephen King y la segunda que realiza el director Frank Darabont. La película está ambientada en el pabellón de los condenados a muerte de una prisión del sur de los Estados Unidos en 1935 y narra la relación que se entabla entre los guardias de esa prisión y un reo con misteriosos poderes.
Mitad película fantástica y disimulado alegato contra la pena de muerte, el largo film -dura unas tres horas- cuenta con el clásico Tom Hanks: el hombre bueno, comprensivo, gracioso y dispuesto a sortear todo tipo de obstáculos con tal de llevar a cabo una buena acción.
El inmenso Michael Clark Duncan fue nominado al Oscar como mejor actor de reparto por lo que fue su segundo trabajo en cine. Antes, había trabajado como gasista y guardaespaldas de Will Smith y varios rapperos. Aunque era el favorito, perdió la categoría en manos de Michael Caine por su papel en Las reglas de la vida.