Tras perder medio millón de libras en un juego de cartas, cuatro amigos se intrometen en los planes de robo de otro grupo de gagsters y no hacen más que entrar en el mundo del hampa y ser perseguidos por matones de todo tipo.
El inglés Guy Ritchie hace su debut como director con una comedia negra y violenta con muchas influencias de Quentin Tarantino, aunque el ambiente británico deforma las semejanzas entre uno y otro.