Higueras, un pequeño paraje enclavado en medio de las montañas de León, España, es el pueblo natal de Manuel Perea, un escritor que decide retornar a ese lugar -luego de años de vivir en la Argentina- con la intención de recuperar el amor de Virginia, su antigua novia.
Recorriendo la zona visita a Don José, un viejo maestro librepensador que se niega a la inminente desaparición de sus tierras; a los hijos de Virginia, de características opuestas; y a Felisa y Leoni, dos solteronas gemelas aferradas al pasado.
En su tercer film -luego de Krapatchuk y En la puta calle, Enrique Gabriel, director argentino radicado en España, redondea una propuesta emotiva pero despareja, con actuaciones por debajo de la altura de los antecedentes de sus protagonistas.
Al frente del elenco aparece el argentino Federico Luppi, acompañado por su compatriota Héctor Alterio y la española Mercedes Sampietro, quien tres años más tarde volvería a compartir un protagónico con Luppi en Lugares comunes, de Adolfo Aristarain.