Una joven estudiante de Berkeley se encuentra en plena crisis existencial: no sabe si seguir o no adelante con su tesis sobre Artesanía y Cultura y, mucho menos, si quiere o no casarse con su novio carpintero.
En busca de tranquilidad, se refugia en una pequeña ciudad de California, donde ha pasado su adolescencia y donde aún viven su abuela, su tía y un grupo de amigos que se dedican a fabricar colchas artesanales.
Apoyada en el recurso del flashback para recorrer las vidas de esos personajes, Amores que nunca se olvidan es una de esas películas "de, con y para mujeres" que, pese al elenco y las buenas intenciones, no dejan huella.