Un diplomático es enviado a Valaquia a fines del siglo XIX. Allí conoce a una joven princesa. Al regresar a Buenos Aires, un siglo más tarde y ya convertido en vampiro, conoce a otra mujer.
Dirigido por Bebe Kamin, Vivir mata es uno de los pocos films argentinos que se acercó al tema vampírico, aunque sin éxito.