Bautista Bairoletto fue un quijotesco bandido de comienzos de siglo reconocido como el "Robin Hood de las Pampas". Se mezclaba con anarquistas, forajidos y prostitutas y la gente llegó a apreciar cada uno de sus robos.
En él se basó Atilio Polverini para hacer su ópera prima, que también significó el primer protagónico en cine del actor Arturo Bonín.