Un grupo de legendarios músicos cubanos, algunos nonagenarios, es reunido por el músico Ry Cooder para grabar un CD y hablar sobre la vida en Cuba y sus comienzos en la música.
Estas conversaciones fueron registradas por la cámara de Wim Wenders y transformadas en un film de gran éxito que compitió por el Oscar en la categoría Mejor documental. La película cuenta, además, con escenas pertenecientes a conciertos registrados en vivo en Amsterdam y en el Carnegie Hall de Nueva York.